Tratamiento del consumo de ansiolíticos en Valencia

El consumo de benzodiazepinas, los conocidos ansiolíticos, ha aumentado en España en los últimos diez años, y no ha dejado de crecer desde entonces.

Los más usados en España con el lorazepam y el alprazolam, conocidos más popularmente como Orfidal y Trankimazin. Y también ansiolíticos, pero de la familia de los hipnóticos, o fármacos que inducen el sueño, el más usado es lormatazepam, más conocido como Noctamid.

Estos fármacos no pueden ser tomados sin receta médica, pues su posología establece que deben tomarse un máximo de cuatro semanas, y después finalizar progresivamente el tratamiento, ya que crean dependencia con mucha rapidez, y si se suspende su toma de repente, se dan síntomas de abstinencia. Además, crean tolerancia, y por tanto, la misma dosis pierde efecto terapéutico con el paso del tiempo, y es necesario incrementar el consumo para conseguir el mismo efecto.

 

 

Efectos nocivos del consumo de ansiolíticos

El consumo de estos fármacos debe estar prescrito por un especialista en medicina, ya que su ingesta puede conllevar multitud de efectos adversos, sobretodo si durante su consumo también se consume alcohol.

Algunos de estos efectos nocivos pueden ser:

  • Deterioro cognitivo.
  • Efectos psicomotores que reducen la habilidad para conducir.
  • Aumento de la desinhibición en la conducta.

El tratamiento psicológico, la mejor opción

La guía para el manejo de pacientes con trastornos de ansiedad del Ministerio de Sanidad, recomienda el tratamiento con terapia psicológica. La OCU considera que el tratamiento psicológico debe ser la primera opción para tratar la ansiedad.

El alto consumo de estos fármacos por parte de la población, conlleva altos costos en la seguridad social. El consumo abusivo de estas sustancias conlleva bajas laborales, costes médicos de atención primaria, costes a la seguridad social en el plano farmacológico e incapacidades permanentes por depresión y ansiedad. Y aún deberíamos añadir los costes sanitarios asociados a caídas, accidentes de tráfico o similares, derivado de los efectos nocivos de estos fármacos.

Por todo ello, te recomendamos que acudas a un centro de psicología, ya sea a nuestra consulta o a otro que te venga mejor de tu ciudad. Valora con el psicólogo y con tu médico de cabecera o psiquiatra en qué medida puedes sustituir el consumo de ansiolíticos por psicoterapia.