El ciclo de la respuesta sexual

El sexo forma parte de la naturaleza, y yo me llevo de maravilla con la naturaleza”.  Mrilyn Monroe

Cada persona interpreta de forma muy diferente sus respuestas sexuales, e incluso su comportamiento puede ser muy distinto. Hay quien jadea o grita, o por el contrario no emiten ningún sonido. Hay quien se mueve con ligereza o llevan a cabo movimientos más intensos. También algunos dirigen su mirada constantemente hacia su pareja o los hay quien cierra los ojos. A pesar de las diferencias individuales, la forma en que responde el organismo ante la excitación sexual es la misma. 

Hasta que Masters y Johnson publicaron su libro “Respuesta sexual humana” en 1966, tras muchos estudios realizados en humanos, solo se había estudiado con animales. Describieron cuatro etapas en el ciclo de respuesta sexual, determinada por dos procesos fisiológicos fundamentales: la contracción de los músculos en los genitales y en todo el cuerpo, y el flujo de sangre a los vasos sanguíneos de una zona determinada.

Fases:

  1. Excitación: Es la fase de inicio, de los cambios fisiológicos ante la estimulación sexual, bien de tipo psicológico (fantasías o pensamientos) o físicos (caricias).
Hombre Mujer
Comienza la erección. Aumenta la tensión en el escroto y se elevan los testículos. Hay contracciones irregulares del recto. Inicio de la lubricación vaginal. Se dilata la parte superior de la vagina, y aumenta el tamaño del clítoris y los pechos debido a la vasocongestión.

 

  1. Meseta: Se mantiene la estimulación sexual. Se produce un incremento de la tensión sexual con elevados niveles de vasocongestión y miotínia.
Hombre Mujer
El pene alcanza su nivel máximo de erección. Los testículos alcanzan su máxima elevación y aumentan de tamaño. Continúan las contracciones del recto y aparecen unas gotas de fluido en la punta del pene. Contracción de las paredes vaginales, formándose la plataforma orgásmica. El clítoris se retira hacia el interior. Aumenta el tamaño del útero. Los labios menores se oscurecen. Se producen contracciones involuntarias del recto.

 

  1. Orgasmo: Es el clímax. Una “descarga explosiva de tensión neuromuscular”. Involuntario y repentino, y se produce cuando la estimulación alcanza su máximo nivel. Desde el punto de vista psicológico es el momento más placentero. Y se continua con los incrementos iniciados en las fases anteriores (tasa cardíaca, respiratoria y presión arterial).
Hombre Mujer
El pene experimenta contracciones que provocan la eyaculación por las contracciones, a su vez, de la uretra y de los músculos pélvicos. Hay contracciones involuntarias del recto. La plataforma orgásmica se contrae a intervalos de 0,8 segundos entre 5 y 12 veces. Hay contracciones involuntarias del esfínter anal y otros grupos musculares.

 

  1. Resolución: Es la pérdida progresiva de la tensión sexual y la vuelta al estado previo a la fase de excitación. Suele durar entre 15 y 30 minutos.
Hombres Mujeres
Entran en un periodo refractario, donde les resulta difícil volver a tener otra erección. Dependiendo de la edad puede durar entre minutos a horas. No muestran el periodo refractario. Pueden volver a experimentar en seguida otro orgasmo en un periodo corto o multiorgasmos.

 

 

Aunque en ambos sexos se desarrollen las mismas fases, existen diferencias en cuanto a los cambios fisiológicos:

  Parecidos Diferencias
Pezones Erección y Aumento el diámetro ante la estimulación. Mujer: Aparece en la fase 1 y desaparece tras el orgasmo.

Hombre: Aparece en la fase 2 y se mantiene tras el orgasmo.

Rubor sexual Se oscurece la piel de la frente, cara, pecho, cuello. Mujer: Aparece en la fase 1, se extiende a los muslos, nalgas, espalda y abdomen.

Hombre: Aparece en la fase 2.

Presión arterial Incrementa a partir de la primera fase. Mujer: Incrementos menores (30-80 mmHg en sistólica y 20-40 mmHg en diastólica)

Hombre: Mayores incrementos (40-100 mmHg en sistólica y 20-50 mmHg en distólica).

Transpiración El 33% presentan sudoración tras el orgasmo. Mujer: Más general. Manos, pies, pecho, espalda y muslos. A veces también la cabeza y el cuello.

Hombre: Limitada a manos y pies.

Orgasmo Contracciones musculares rápidas seguidas de relajación. Mujer: Orgasmos más consecutivos y más largos.
Tensión muscular Aumenta en la fase 2, en la cara, el pecho y abdomen. En la fase 4 se relaja en general. Mujeres: Aumenta anchura y longitud de la vagina. Incrementa diámetro del cérvix.

Hombres: Se elevan los testículos.

Respiración Hiperventilación. Aumenta la frecuencia y la intensidad. Mujer: Puede conseguir el orgasmo sin reducir la hiperventilación.

Hombre: Debe disminuir tras el orgasmo para conseguir otro.

 

A las cuatro fases anteriores hay que añadir una fase anterior. La “Fase del deseo”. En ambos, para que la estimulación sexual produzca una excitación, debe haber deseo sexual. Cuando no lo hay es difícil que una estimulación provoque la fase de excitación.

Hay que tener presente que puede ser posible que en algunos casos, o incluso en la misma persona, las variaciones sobre este esquema sean importantes. A veces puede ser difícil delimitar as fases. Se pueden recorrer a distinta velocidad (Por ejemplo, la fase de la meseta puede durar minutos u horas), puede que no se recorran todas (como no conseguir el orgasmo), o los cambios fisiológicos son de distinta intensidad (la lubricación vaginal, menos intensidad en el pene, etc.)

 

“El instinto erótico pertenece a la naturaleza original del hombre. Está relacionado con la más alta forma de espíritu”. Carl G. Jung

 

Noelia Rodríguez Rosalén. Psicóloga y périto jurídico forense.

noeliarosalen87@gmail.com

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