Cine de terror… ¿Cómo lo hacen?

Si pones “emoción” en Internet, con el fin de entender realmente qué es, para qué sirve, cómo funciona, cómo lo puedes controlar… vas a encontrar miles de entradas que te sirvan de ayuda. Es un tema de recurrente estudio en la psicología, pero aplicable a todos y cada uno de los ámbitos de nuestra vida.
A modo de introducción, diremos que una emoción es una reacción de nuestro cuerpo a una situación, influenciada por el entorno y por nuestros pensamientos. El asco, el enfado, la felicidad, la tristeza y el miedo constituyen las 5 emociones básicas (si te paras a analizar tus sentimientos, podrás clasificar cada uno en alguno de estos grupos).
Cómo tenemos un organismo realmente inteligente, cada emoción tiene su función. Y son utilizadas por la publicidad, el comercio, la pintura, la música, el cine…para conseguir clientes. Porque, aunque parezca que no, consumimos guiadas/os por nuestros sentimientos y emociones. Y en este artículo, queremos introducirnos en el mundo del cine de terror.

¿Por qué sientes miedo viendo imágenes ficticias en una televisión? ¿Te cuesta dormir después? ¿Por qué unas te dan auténtico pavor y otras no?

Un estudio de 2005 desgrana este misterio. Establece tres apartados según los distintos estímulos que nos generan miedo en estas películas, pero haremos mención a dos de ellos:

PRIMER GRUPO: estímulos incondicionados

Hacen referencia a estímulos que generan una respuesta automática en nuestro organismo: como la cara rara que pones al comer un limón. Hay estímulos que son capaces de producir miedo sin ningún aprendizaje previo, como son:

  • Ruidos intensos: en el final de una situación especialmente tensa. El ruido se asocia a una posible agresión (como cuando escuchas que algo cae en la cocina y te sobresaltas). El cine ha sabido asociar cierto tipo de música a estados de alerta en el/la espectador/a.

(Minuto 1)

  • Movimientos súbitos e inesperados: no solo en las figura de la escena, sino con movimientos de cámara y cambios de música (de suave a forte).

(Segundo 48)

  • Estimulación novedosa: aludiendo al miedo ancestral a lo “desconocido”. Algunos ejemplos son: poner canciones infantiles en situaciones tensas o desagradables; planos o perspectivas imposibles para el ojo humano; malformaciones físicas; objetos inadecuados al lugar…
Figuras siniestras

Coro de niños cantando (minuto 1:40)

 

SEGUNDO GRUPO: estímulos condicionados

Se produce una asociación entre algo que es “neutro” a otro “algo” porque se presentan juntos en muchas ocasiones (la sirena de la ambulancia se asocia a dejar pasar un vehículo de emergencia). Algunos ejemplos utilizados en las películas de miedo son:

  • Lo oculto: escenas de oscuridad (noche o sin luces), enfocar solo al protagonista (escondiendo la amenaza), visualizar la escena con “los ojos” de quien protagoniza (evitando que quien observa pueda valorar otros aspectos).
Luces apagadas

  • Lenguaje cinematográfico: hay ciertos aspectos del cine que asociamos al miedo le haber visualizado muchos filmes de estas características como la música, acercar o alejar la cámara indicando la aparición de una amenaza.
Música asociada a situaciones de miedo

Acercamiento de la cámara (segundo 47)

  • Filmación subjetiva: ofrecer imágenes desde el punto de vista de la víctima o de quien agrede.

 

¿Por qué vemos películas de miedo si lo pasamos tan mal?
Con una explicación muy técnica y haciendo uso de teorías psicológicas que indican que pasamos por el miedo para, finalmente, generar sentimientos de alegría o seguridad (siempre y cuando la película tenga un final “feliz” o no demasiado malo).
Hay muchas teorías que recogen explicaciones como: la adrenalina que produce ver situaciones de terror; la empatía que se siente respecto a las/os protagonistas “buenas/os”; la búsqueda de sensaciones en un entorno físicamente seguro; en la adolescencia, mostrar valentía y ver las mismas películas que tu grupo social; o, incluso, como forma de afrontar nuestros propios miedos (a través de la exposición y modelado-imitación del comportamiento de la víctima del filme).

Quizás la respuesta que más escuchas es la referente a la búsqueda de sensaciones por ese nerviosismo, ansiedad, temblor de manos, sobresaltos… Eso tan propio de nuestra naturaleza humana. Sea el motivo por el que eliges una película de miedo, ¿Alguna vez te has parado a pensar cómo se hacen para que te quite el sueño? Analiza estos puntos en tu siguiente sesión cinematográfica de terror.

“Tengo miedo de cerrar mis ojos, tengo miedo de abrirlos”. El proyecto de la bruja de Blair.

Referencias: Pérez, V., García, A. (2005). Análisis funcional de las estrategias psicológicas de terror en el cine. Estudios de Psicología, 26 (2), 237-245.

 

Vanesa Pernas Martínez

Psicóloga sanitaria

Colaboradora del Centro de Psicología Calma al Mar (Valencia)

 

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