Claves para superar todas las entrevistas de trabajo

La entrevista de selección de personal es una conversación en donde un responsable de la empresa tratará de elegir y seleccionar el mejor candidato para cubrir un puesto de trabajo vacante. A su vez, ofrecerá al candidato información acerca del puesto que se pretenda cubrir.

Llevo trabajando para empresas haciendo selecciones de trabajo desde el 2001, y te voy a hablar desde esa experiencia como psicólogo responsable de decenas de procesos de selección de personal.

Lo más frecuente es que las entrevistas las realice una sola persona, aunque en algunas ocasiones los entrevistadores que tengas serán dos o más personas a la vez, y en otros casos el proceso consta de varias entrevistas, cada vez con una persona distinta. Mantente dispuesto a colaborar con el proceso.

Si no has estado nunca en una entrevista de trabajo, debes ir con la idea de que vas a charlar un rato sobre ti, al igual que puedas hacer con cualquier amigo, con la diferencia de que en este caso vas a hacer un esfuerzo especial en agradar al entrevistador, porque de él depende que obtengas el trabajo o que tengas que seguir buscando. Es obligación del entrevistador resultar amable contigo, así que trata de estar tranquilo.

Fernando Pena en una formación sobre cómo superar entrevistas de trabajo, en el Palacio de Congresos de Valencia

El psicólogo Fernando Pena en una formación en el Palacio de Congresos de Valencia sobre cómo superar entrevistas de trabajo

Para ayudarte encontrarte más cómodo ante una entrevista, sería bueno que conocieses, antes de entrar, las preguntas que te van a hacer. Para que  vayas preparado tus respuestas, te voy a plantear un listado con las cuestiones más frecuentes que se formulan en las entrevistas:

  • ¿A qué dedicas tu tiempo libre?
  • ¿Cuál crees que son tus mayores virtudes? ¿Y tus mayores defectos?
  • ¿Cómo definirías tu forma de ser, tu personalidad?
  • ¿Estás casado? ¿Tienes hijos?
  • ¿Qué es lo que opinas de la formación que has recibido?
  • ¿Cómo han sido tus calificaciones en los estudios que has realizado?
  • ¿Cuál es tu experiencia laboral?
  • ¿Cómo describirías a tus anteriores jefes y compañeros de trabajo?
  • ¿Por qué has dejado tus anteriores trabajos?
  • ¿Qué puedes aportar tú a esta empresa? ¿Por qué deberíamos contratarte?
  • ¿Cuáles son tus objetivos laborales a lo largo de los próximos 5 años?
  • ¿Cuánto te gustaría cobrar?

Además de la conversación propia de la entrevista, el seleccionador asignado por la empresa puede emplear herramientas para conocer mejor tu adaptabilidad al puesto. Las herramientas más usadas son las pruebas psicotécnicas, que consisten en cuestionarios que pretenden medir la inteligencia, la coordinación viso-espacial, la fluidez verbal, el cálculo numérico, los rasgos de la personalidad, entre otros muchos factores.

Otro tipo de herramientas que se usamos los seleccionadores en las entrevistas de trabajo son las dinámicas de grupo. Si alguna vez participas en alguna dinámica de este estilo durante un proceso de selección, verás que os reúnen a varios candidatos al mismo puesto de trabajo, y os plantean una tarea para ser resuelta entre todo el grupo. Un ejemplo de estas dinámicas podría ser plantear un debate en donde se hable de la protección al medio ambiente. Normalmente en estas dinámicas no interesa tanto ver la opinión que tiene un individuo con respecto al tema de la dinámica en cuestión, sino más bien las habilidades sociales que tiene para comunicarse, para enfrentarse a discusiones, etc.

Hay tres momentos con relación a la entrevista que debes tener en cuenta porque en cada uno de ellos te fijarás en aspectos importantes con el fin de obtener el éxito más destacable en el tiempo que el entrevistador te dedique. Estos tres momentos son antes de la entrevista, durante la entrevista y después de la entrevista.

 

Antes de la entrevista de trabajo:

  • Averigua en qué ámbito y sector en el que trabaja la empresa. Qué productos o servicios ofrece al mercado y cuáles son sus principales competidores.
  • Prepara cómo te vas a presentar y estudia bien tu curriculum. En la entrevista os basareis en él y no da buena imagen equivocarse en fechas, empresas para las que has trabajado o no recordar algo que está escrito en el curriculum.
  • Prepara las preguntas que vas a realizarle al entrevistador para conocer aspectos del trabajo de los cuales no te haya dado información. En muchos casos comenzarás la entrevista sin una idea muy clara de las funciones concretas a realizar, tu horario de trabajo, tu remuneración económica, los superiores o subordinados que tendrás, etc. No te marches de la entrevista con dudas de para qué te han entrevistado.
  • Lleva contigo tu curriculum. Cuando concertéis la entrevista de selección, averigua si la empresa quiere que lleves además los certificados de los cursos que has hecho. Si te piden que los lleves, seguramente te pidan una copia del original. Lleva los originales y la copia contigo para facilitar el desarrollo de la entrevista.
  • Procura llegar con cinco o diez minutos de antelación. Nunca te retrases. Difícilmente yo contrataría a un trabajador que llega tarde a una entrevista de trabajo. El trabajador que no es puntual a las entrevistas de trabajo da una imagen clara de que tampoco lo será en los días de trabajo, con lo cual el entrevistador va a tender a rechazarlo.
  • Presta atención a tu imagen: La elección de una ropa adecuada pude ser fundamental en algunos puestos de trabajo. Hay entrevistadores que se fijan mucho en eso, sobre todo si el puesto que has de cubrir guarda relación con la atención al público. Acude limpio/a y aseado/a, la suciedad, ropa arrugada, uñas o manos sucias, etc. pueden causar mala impresión en el entrevistador. Evita desprender malos olores o perfumes muy fuertes.

 

Cuida tu imagen para las entrevistas de trabajo

Cuida tu imagen para las entrevistas de trabajo

  • Conoce cuáles pueden ser tus puntos débiles en la entrevista y selecciona argumentos para defenderlos (por ejemplo: “no tengo carnet de conducir pero hemos visto que el trabajo se realizará dentro de la ciudad, así que para los recorridos cortos puedo manejarme en bicicleta, en metro o en autobús. Conozco perfectamente todas las líneas de transporte urbano y no me molesta caminar”)

 

Durante la entrevista de trabajo:

  • Permite que el entrevistador/a se exprese. No le interrumpas. Es muy importante también que seas capaz de advertir cuando desea él hablar y cuando desea que hables tú. Recuerda que el tiempo de la entrevista lo controla él, no tú. Él decide el tiempo que te puede dedicar, así que si necesita cortarte en una respuesta que estés dando, ya sea para formularte otra pregunta o para cerrar la entrevista, permítele tomar el turno de palabra cuando lo desee y permanece atento a este factor.
  • Mírale a los ojos con frecuencia. No te distraigas con las paredes, cuadros, mobiliario ni objetos de la oficina. Es algo muy frecuente que los despachos que tienen muchos detalles, o que están cargados de objetos curiosos, nos llamen la atención. Olvídate de todo esto durante el período que dure la entrevista. Recuerda siempre que tú estás allí para conocer bien y, en tal caso, conseguir un trabajo. Esa debe ser la meta de tus acciones.
  • Dirige tu cuerpo hacia el entrevistador/a, mostrando una actitud de escucha. Siéntate en posición derecha, pero no rígida. La posición y el movimiento del cuerpo entran dentro de lo que se conoce como el lenguaje no verbal. Se llama lenguaje no verbal porque la gente no sólo transmite por la boca lo que piensa, sus opiniones o deseos. También lo transmite por los movimientos del cuerpo. Una persona que mira insistentemente un reloj, por ejemplo, lo más probable es que tenga prisa. Una persona que bostece con frecuencia es probable que esté aburrida. Casi cualquier gesto puede tener un significado concreto dentro de una conversación. Trata de usar gestos con significados positivos. Hablar gesticulando con brazos y manos, sonreír, dirigir el cuerpo hacia el entrevistador en lugar de mirarlo con el cuerpo ladeado, son todo formas de dar a entender que nos estamos preocupando por la conversación y, en definitiva, que estamos interesados en el trabajo.
  • No te sientes hasta que te lo digan. En el caso de que el entrevistador tarde en darte permiso, puedes solicitarlo de un modo cortés (“por favor, ¿le importa que me siente?”). En cualquier caso, es muy descortés sentarte antes que él. Nunca lo hagas, a menos que te lo pida directamente, claro.
  • Muéstrate tranquilo/a y relajado/a, incluso en las preguntas difíciles o comprometidas. Una actitud apaciguada siempre es positiva para decantarse por un trabajador. La actitud muy nerviosa no se asocia bien con el desempeño profesional adecuado. Por un lado, la gente muy nerviosa suele comentar más fallos en los procesos de producción, y por otro, suele tener más problemas laborales con sus compañeros de equipo y familiares.
  • Sé optimista y acompaña esa actitud con una sonrisa. La sonrisa es una de las cosas que más caracterizan a la gente sociable. No sonrías todo el tiempo, pero trata de tener una sonrisa fácil y acompaña las sonrisas de tu interlocutor con las tuyas. Es fundamental tener una actitud positiva ante la vida y ante el trabajo. Considerar que la vida te maltrata y que no tienes éxito en lo que te planteas hará más fácil que la vida te continúe maltratando y que continúes sin tener éxito dado que para los entrevistadores no resultarás un candidato atractivo. Una buena autoestima es clave a la hora de conseguir un trabajo. Trata de dar la impresión de que confías en ti mismo y en tus posibilidades para realizar ese trabajo. Si necesitas mejorar tu autoestima, aquí encontrarás cursos online que te dan las claves de cómo hacerlo: http://www.ieformaciondeformadores.com/otroscursos
  • No hables mal de antiguos trabajos ni critiques a antiguos jefes o compañeros de trabajo. Esta es una regla básica que muchas veces se pasa por alto. Para un entrevistador suele ser muy molesto que un candidato hable mal de antiguos jefes, o que diga que ha tenido conflictos con ellos. Piensa que la persona que te está entrevistando no tiene la versión de tu antiguo jefe, con lo cual no puede estar seguro de que el conflicto laboral que tú relatas haya sido realmente culpa de él, o tuya.
  • Controla el tiempo que hablas. No te extiendas demasiado ni te mantengas excesivamente callado. Darás la imagen de arrogante o de tímido y en los puestos de trabajo suelen demandar a gente con unas habilidades sociales adecuadas que favorezcan una buena relación futura con los compañeros de trabajo.
  • Utiliza un tono de voz adecuado. No hables demasiado alto ni susurres. Lo primero dará de ti una imagen de agresividad y lo segundo una imagen de timidez excesiva o de falta de confianza en ti mismo. Ambas cosas son perjudiciales para la mayor parte de los trabajos. En cambio, mantener un tono de voz normal, acompañando las palabras con gestos suaves con las manos, da la imagen de una persona sociable y amistosa.
  • No des la impresión de necesitar terriblemente ese trabajo. Hay pocas cosas que causen tan mala impresión como pedir un trabajo como si fuese una limosna. Intenta darle la vuelta a este planteamiento y venderte de tal manera que dé la impresión de que es la empresa la que te necesita a ti. Valorarte es un punto básico. Esto incluye el tema económico. Es posible que te ofrezcan un salario más bajo de lo que esperabas. Analiza hasta qué punto te puede convenir aceptar un trabajo con un salario muy bajo.
chica en entrevista de trabajo

Chica en una entrevista de trabajo de un proceso de selección de personal

 

Después de la entrevista de trabajo:

  • Mantente localizable. Permanecer con el teléfono móvil desconectado puede hacer que contraten al siguiente en lugar de a ti.
  • Si han quedado de llamarte para comunicarte el resultado de la entrevista, y no lo hacen, ponte tú en contacto con ellos.
  • La evaluación de los resultados de la entrevista es un punto básico dentro del proceso y te servirá para mejorar en entrevistas posteriores. En el siguiente punto vamos a ver más en detalle este proceso.

 

Evaluación de los resultados del proceso de selección de personal

Si te presentas a una entrevista de selección de personal, lo más probable es que no te digan en el momento si te aceptan para trabajar o no. Seguramente tienen más candidatos para ocupar el mismo puesto y desean entrevistarlos a todos antes de tomar una decisión. Es muy frecuente también que después de haber pasado por una primera entrevista, en el caso de que la superes, te pidan que hagas nuevas entrevistas, seguramente con otras personas, ya sea alguien de la empresa de un rango superior, o bien el jefe directo que tendrías en el puesto de trabajo si trabajases en la empresa. A pesar de que puedas notar que el proceso es largo y engorroso, mantente dispuesto a colaborar en el proceso y formula todas las preguntas que consideres necesarias. Al finalizar cada entrevista deberás valorar las siguientes cuestiones:

  1. ¿El trabajo al que se refería es exactamente lo que yo estoy buscando? Es posible que te llamen a entrevistas para en las cuales no sabes muy bien qué puesto vas a ocupar realmente en la empresa. Esto no debería ser así, pero lo cierto es que sucede con mucha frecuencia. Lo que no debería suceder es que después de la entrevista te hayas quedado con dudas de a qué trabajo se refiere. Habrás formulado las suficientes preguntas como para tener muy claro las funciones que tiene que realizar la persona que quieren contratar y si eso era lo que estabas buscando. Clarifica esto. Daría muy mala imagen en siguiente entrevistas que te hagan para el mismo puesto que des a entender que no sabes exactamente para qué puesto es.
  1. ¿Qué temas de mi curriculum y de la conversación han sido más interesantes para el entrevistador? Darle respuesta a esta pregunta puede ser una herramienta muy útil para tener en cuenta para tu próxima entrevista si el puesto a ocupar e similar. En líneas generales se podría decir que trabajos parecidos requieren perfiles parecidos, así que si yo sé qué le ha gustado a un entrevistador de mí, puede que me resulte muy interesante hacer más hincapié en ello en la próxima entrevista.
  1. ¿Cuáles han sido mis peores respuestas? Hacer una evaluación de los temas en donde no he sabido responder con éxito es fundamental. Hay veces en donde no nos esperamos una determinada pregunta y nos ponemos nerviosos al tener que contestar, o que simplemente hay determinados aspectos de nuestra vida de los que preferimos no hablar. Por ejemplo, si te pasas una temporada de varios meses sin trabajar ni formarte puede dar mala imagen, y mucho más si respondes de forma poco elaborada diciendo que simplemente no te apetecía. Analiza entonces las malas respuestas que hayas tenido e intenta preparar argumentos más favorables para la próxima ocasión y, eso sí, que siempre sean verídicos.
  1. ¿Has llegado a dudar en alguna pregunta que se refiere a tu curriculum? Es muy importante que no te pases mucho tiempo pensando sobre una pregunta que te hagan con respecto a tu curriculum. Ya sabemos que acordarse de qué has hecho entre febrero y abril del año pasado puede resultar complicado. Sin embargo, en la entrevista se hablará sobre tu vida, así que debes tratar de conocerla en profundidad. Tardar mucho en responder, además que alarga la entrevista de forma molesta para el entrevistador, puede incluso llegar a dar la imagen de que estás mintiendo o te estás inventando tus respuestas.
  1. ¿He estado nervioso? Lo ideal es que permanezcas desde el principio hasta el final de la entrevista en un estado lo más relajado posible. Sabemos que esto resulta en algunas ocasiones y para alguna gente una tarea difícil. Hay algunas cosas que puedes hacer de todos modos para reducir el nerviosismo. Una de ellas es llegar un poco antes, sin prisas. Respirar de forma calmada antes de la entrevista. Relajar los músculos. Y sobre todo tener una actitud completamente positiva y optimista ante las preguntas del entrevistador. Recuerda que la función del entrevistador no es ir a pillarte o hacerte sentir incómodo o mal. Su función es simplemente conocerte, así que trata de evaluar si realmente has estado nervioso o ha habido algo que te ha perturbado o te ha hecho mantener un estado de ansiedad elevado. Si es así, analiza lo que ha sido y trata de solucionarlo para la siguiente ocasión.
  1. ¿Cuál fue mi estado de ánimo durante la entrevista? Recordemos que el estado de ánimo es algo que se percibe y en algunos casos se transmite. Si somos optimistas y damos una imagen despierta y activa será más fácil que el entrevistador nos responda de una forma activa. Si nuestra actitud ha sido apagada y retraída, el entrevistador puede generar una impresión negativa de nosotros. Analicemos cuál ha sido nuestro estado de ánimo y en función a qué estaba así. Es posible que ya hayamos pasado por muchas entrevistas. Es posible que el día no haya sido particularmente bueno. A pesar de ello, trata de enfrentarte a la entrevista como si fuese un espacio separado del mundo en donde tus problemas se quedan al otro lado de la puerta.
  1. ¿He utilizado un lenguaje correcto? Para responder esta pregunta debemos tener en cuenta dos aspectos. Debes analizar por un lado si has utilizado expresiones correctas, sin emplear tacos o palabras malsonantes, insultos, o cualquier otro término que pueda resultar ofensivo. Por otro lado, debes de tener en cuenta si el lenguaje corporal que has utilizado era también el correcto. Recuerda que permanecer con los brazos cruzados o no mirar al entrevistador a los ojos darán una imagen distante de ti que no te conviene si quieres obtener el puesto de trabajo. Analiza también si has entrado en la conversación en el momento oportuno, o si por el contrario has interrumpido al entrevistador varias veces.
  1. ¿He hecho algún comentario inadecuado, alguna pregunta molesta o he sacado algún tema en un momento equivocado? Anota si has tratado temas equivocados, si has hablado mal de antiguos jefes que hayas tenido o antiguos compañeros de trabajo. Si lo has hecho te habrá aportado una imagen en la entrevista de persona poco sociable. Trata de corregirlo en posteriores entrevistas.
  1. ¿Qué debo mejorar en mis sucesivas entrevistas? Realiza una evaluación general, desde el principio hasta el final, y saca conclusiones de aspectos que necesitas mejorar en tus posteriores entrevistas.

 

Para finalizar te dejo este vídeo mío en el que te hablo un poco más del lenguaje no verbal durante una entrevista de trabajo.

 

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psicólogo Fernando Pena

Fernando Pena
Psicólogo y experto en selección de personal
fernando@cop.es
twitter: @Psicoteca

 

 

 

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