Gratitud…¿Por que es algo tan positivo?

¿Cómo puede algo tan simple como decir «gracias» mejorar las relaciones, la productividad y el rendimiento en el lugar de trabajo? Hasta hace poco, el estudio de la gratitud se centraba casi exclusivamente en las actitudes y conductas de los individuos. Pero ahora, un número cada vez mayor de psicólogos está centrando su atención en la llamada “gratitud institucional”, que se da cuando la gratitud y el aprecio están incrustados en la cultura organizacional a través de los aspectos habituales de la vida laboral diaria. Y es en este escenario donde se ilustra el tipo de diferencia que la gratitud puede hacer en un entorno de trabajo.
Pongamos ejemplos:

SIN GRATITUD
El hijo de Carlos tiene problemas en la escuela, y su profesor quiere reunirse el lunes por la mañana con ella. Carlos le dice su supervisor, que tendrá que llegar tarde al trabajo, a eso de las 10:00 am….En realidad la reunión se alarga y llega una hora más tarde.
El supervisor le exige entonces que trabaje la misma noche para recuperar el tiempo perdido. Luego presenta una queja del incidente al Dpto. de Personal.
Esta respuesta provoca el miedo y el resentimiento en Carlos. Aunque ha trabajado horas adicionales ese día, no es tan productivo como de costumbre. Y comienza a pensar seriamente en encontrar un nuevo trabajo.

CON GRATITUD
Cuando Carlos le cuenta a su supervisor la situación escolar de su hijo, el le pregunta cuánto tiempo necesitará, y le asegura que no será un problema si está dispuesto a recuperar el tiempo perdido en una fecha posterior. Proponen varias opciones para esa recuperación. Cuando Carlos está de acuerdo, su supervisor le desea buena suerte con su hijo y le agradece su flexibilidad.
En lugar de sentirse resentido, Carlos está ahora muy agradecido a su supervisor y por ende a su empresa. Es una respuesta recíproca, desencadenada por el aprecio de su supervisor hacia el.
Claramente, la gratitud marcará la diferencia, no solo en esta interacción, sino a lo largo de la vida de la relación continua de Carlos con su supervisor. Así es como las culturas organizativas se desarrollan y evolucionan, basadas en los efectos acumulativos de innumerables escenarios similares.

¿Deberíamos apostar por la gratitud?
Si estás interesado en crear una cultura de gratitud, probablemente te estarás preguntando si vale la pena el esfuerzo. Después de todo, las organizaciones tienen una larga historia de usar elementos coercitivos como las sanciones y el miedo como motivación. Ese enfoque a menudo logra resultados inmediatos, pero tiene un precio muy alto.
La evidencia abrumadora demuestra que las organizaciones basadas en la gratitud son mucho más productivas y rentables a largo plazo. Eso es porque la gratitud apela a las necesidades humanas básicas. Vemos otro ejemplo:

SIN GRATITUD
El primer día de Amparo como recepcionista fue agitado. Necesitaba aprender los procedimientos de archivo, el manejo del programa informático y los horarios de entrega de documentos, sin mencionar los nombres y las posición de todas las personas en las oficinas centrales de la empresa. Para asegurarse de causar una buena primera impresión en su primer día, Amparo incluso destinó la totalidad su hora de la comida a estudiar el directorio de empleados.
Pero eso no le impidió cometer su primer error: Pasar una llamada al CEO en lugar de a su destinatario. «Preguntaban por el Sr. Martínez, no por el Sr. Martí», le gritó su supervisora. «Presta más atención.»

CON GRATITUD
La supervisora obtendría mejores resultados al ponerse en los zapatos de Amparo y comprender como se puede sentir en su primer día en la empresa. Una respuesta más empática podría ser: “Todos cometemos errores. Pero si sigues con este interés y estas ganas de aprender, sabrás quién es quién rápidamente. Agradezco que te hayas tomado el tiempo de la pausa para la comida, para familiarizarse con el directorio de empleados «.
Esto reconoce el compromiso de Amparo para aprender su trabajo, y lo más importante, es auténtico y no suena forzado.

Tiene sentido que un empleado apreciado tenga más capacidad para alcanzar el éxito que uno que se siente poco reconocido. Además de ser algo que apela al sentido común, hay una ciencia real detrás de la gratitud y sus efectos medibles, inciden directamente en tener empleados más sanos, felices, con mejor estado de ánimo y que trabajarán más arduamente para la empresa

 

LA CIENCIA DE LA GRATITUD
Imagina cómo sería este mundo si todos nosotros adoptáramos una actitud de «cada uno para si mismo». Como señaló el sociólogo Georg Simmel, «Si todas las acciones de agradecimiento se eliminaran repentinamente, la sociedad se rompería». La historia está llena de ejemplos de desastres naturales que llevaron a los individuos a actuar de manera desinteresada en interés de todos. Estas acciones vinculan a las comunidades a través de un espíritu de solidaridad mutua.

EJEMPLOS DEL MUNDO REAL ANTE UN DESASTRE NATURAL

Cuando el huracán Katrina devastó la ciudad de Nueva Orleans en 2005, muchas personas de Houston, en Texas, abrieron sus corazones y hogares para ayudar a las víctimas de Katrina a recuperarse.
Y cuando el huracán Harvey inundó Houston en 2017, no fue una sorpresa que la gente de Nueva Orleans correspondiese con una gran cantidad de ayuda financiera y una flotilla de botes de rescate conocida como la «Armada de Cajun«.
No fue el pago de una deuda, sino la gratitud lo que motivó a la gente de Nueva Orleans a pagar la bondad que habían recibido previamente. El compromiso obligado implica sentimientos negativos asociados con el deber de una deuda o favor. La gratitud es un sentimiento genuino y positivo que resulta de la opción de «pagar por adelantado» y sin esperar recibir nada a cambio.
Esto es lo que Simmel llamó «la memoria moral de la humanidad». En otras palabras, el propósito de la gratitud es ayudar a los humanos a sobrevivir cooperativamente a través de luchas extraordinarias. Pero eso es sólo una explicación parcial, aun hay mas…

LA GRATITUD ESTIMULA EL CEREBRO Y EL CUERPO
La gratitud simplemente te hace sentir bien, ¿a que sí? Hay una razón científica para eso. La gratitud activa una región del cerebro conocida como el núcleo accumbens. Cuando se activa, libera un neurotransmisor llamado dopamina, que nos hace sentir bien. También nos hace sentir más felices y sanos.

 

LA CIENCIA SUGIERE QUE LA GRATITUD SE PUEDE ENSEÑAR
Cualquiera puede experimentar los beneficios de la gratitud, no requiere ninguna aptitud especial, de acuerdo con el profesor Martin E. P. Seligman de la Universidad de Pennsylvania, fundador de la Psicología Positiva. A través de sus estudios, Seligman descubrió que los optimistas generalmente viven vidas más saludables y más exitosas. Él concluyó que, aunque es fácil caer en la negatividad, las personas pueden aprender a pensar y actuar de una manera que fomente su propia felicidad y bienestar.
Además, los estudios demuestran que los beneficios de la gratitud se extienden a ambos, a quien la da y a quien la recibe, por lo que ese ciclo virtuoso se propaga a los demás. Y como la amabilidad y la sonrisa, la gratitud es también tremendamente contagiosa.

BENEFICIOS PERSONALES DE PRACTICAR LA GRATITUD:

FÍSICOS
• Sistema inmunológico más fuerte
• Menos dolor y malestar
• Presión sanguínea baja
• Sueño más largo y reparador
• Disponibilidad para hacer más ejercicio.

PSICOLÓGICOS
• Mayores niveles de emociones positivas
• Percepción de estar más alerta y mas vivo.
• Experiencia de mayor alegría y placer
• Sentimientos de optimismo y felicidad

SOCIALES
• Impresión de sentirse menos solo y aislado
• Mayor disposición a perdonar
• Más apertura hacia un comportamiento extrovertido
• Sensación de ser un individuo más útil y generoso, y con un comportamiento compasivo

 

 

José Miguel Hernández Hervás
Psicólogo Organizacional – Coach Ejecutivo
Colaborador del Centro de Psicología Calma al Mar, en Valencia
www.josemiguelhernandez.es

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8 Comments to Gratitud…¿Por que es algo tan positivo?

  1. Rosana P. dice:

    Me encanta el concepto de Simmel de «memoria moral de la humanidad».
    Cuando hay una situación catastrofica, sacamos lo mejor de nosotros para ayudar a los damnificicados y eso nos dignifica e identifica como seres humanos

  2. Roberto Miravete dice:

    Es cierto que no es muy dificil eso de aplicar la gratitud, y que no se requiere tener una habilidad especial. Entonces yo me pregunto, por que hay todavia tanto jefecillo cutre, con exceso de prepotencia, escasez de humildad y nula capacidad para reconocer y agradecer a su gente.

  3. Marisa dice:

    Pues si la gratitud tiene tantas ventajas y es buena para quien la da y para quien la recibe,pongamonos a ello sin perder ni un solo minuto. Comparto el post, con el permiso del autor.Gracias

  4. Teresa P. dice:

    Te expreso mi gratitud por este artículo tan interesante.Saludos

  5. Rosa Vicent dice:

    Gracias por escribir otro articulo sobre este tema, la gratitud, que como dices tiene tantos efectos positivos para las personas y su entorno cercano. Yo ya me puse manos a la obra y puedo corroborar todas las cosas bonitas y todos los cambios maravillosos que se están produciendo a mi alrededor.

  6. Paula S. dice:

    Dar de forma sincera sin esperar recibir nada a cambio, me encanta la gratitud

  7. Claudia dice:

    Excelente artículo, la cultura de la gratitud y el respeto deben ser primordiales en nuestras relaciones laborales y personales, crean un ambiente positivo que benefician nuestras vidas. Gracias José Miguel, lo aplicaré en mi día a día.

  8. Oscar Fuentes Osca dice:

    Muy interesante, la gratitud es un arma muy poderosa.
    Lastima que se use tan pocas veces.

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