Hipnosis, ¿espectáculo o ciencia?

¿Qué es?

Todas las técnicas que conocemos a día de hoy abarcan muchos de los trastornos y dificultades tanto físicas como mentales. Ésta debe ser una de las técnicas más polémicas de todas. La hipnosis sigue generando rechazo en la sociedad, incluso dentro del ámbito profesional.

Las técnicas terapéuticas se utilizan en múltiples contextos para mejorar la vida de la gente y, por tanto, la hipnosis no es una excepción.

Es un proceso por el cual se induce un estado de inconsciencia semejante al sueño que se logra por sugestión. Normalmente este estado hipnótico se consigue mediante relajación aunque no es el único método para inducirlo.

Como se haría con todo tipo de terapias, es necesario educar al paciente sobre lo que es la hipnosis, deshacer todos los mitos que la rodean y hablar con el paciente de los miedos potenciales sobre la hipnosis. También es recomendable evaluar la sugestionabilidad hipnótica del paciente, es decir, evaluar en qué grado el paciente es reacio a la sugestión ya que,  a mayor sugestión, mayor eficacia.

Cabe destacar que las palabras del terapeuta no van a controlar al paciente, esto es un mito, puesto que es clave para que tenga éxito sobre la intervención que el paciente participe activamente y preste atención. Por ello, las personas bajo este estado inducido no pierden el control sobre sí mismas.

Debido a su eficacia demostrada empírica y clínicamente, la hipnosis se aplica diversos problemas físicos y psicológicos. Sin embargo, es poco habitual el uso de esta técnica como terapia única, ya que suele ser eficaz en combinación con otras terapias.

 

Tipos

Ésta presenta varios tipos y se pueden clasificar en restricción de alerta, alerta, activo, despierta o sugestión despierta, en función de si hay ritual de inducción, relajación,  sugestión alerta, activación física o si se van a tener los ojos abiertos o no.

Asimismo, aunque hay muchas maneras de clasificarlas, los tipos de sugestión son:

  • Hipnóticas: si se sugieren y experimentan mientras la persona está hipnotizada
  • Posthipnóticas: si se sugieren de igual manera pero se experimentan después del estado hipnótico
  • Directas: que sería la sugestión propiamente dicha

Otra manera sería clasificarlas en ideomotoras, sensorio-fisiologicas  y  cognitivas dependiendo de dónde estemos actuando.

Se ha probado su eficacia en pacientes que han sufrido alguna intervención quirúrgica, con pacientes con obesidad, con fobias, con depresión, con estrés y ansiedad, e incluso en pacientes con cáncer o fibromialgia, ya que se ha demostrado útil contra el dolor.

Esta técnica tiene una gran versatilidad como terapia complementaria a otras terapias, ya que incluso puede autoaplicarse, es decir, inducirnos a nosotros mismos un estado de sugestión, la autohipnosis.

Lo que queda aún por determinar es en qué grado podemos generalizar esta técnica. Si tratamos el dolor provocado por una enfermedad, ¿podremos tratar de igual modo un dolor de cabeza?

Son muchos los mitos y especulaciones que rondan a la hipnosis, pero no todos son ciertos, ¿realmente es útil? Todo apunta a que, como complementariedad de otras técnicas, sí.

 

Guillermo Cao, Colaborador del Centro de Psicología de Psicología
Calma al Mar, en Valencia

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