La Agresividad. Tolerancia Cero


La Agresividad Tolerancia Cero

    La agresividad, forma parte de las emociones, sentimientos e instintos de defendernos de alguna forma ante situaciones o amenazas físicas o psicológicas.
En cierto modo es bueno tener ira, enojo, agresividad, siempre dentro de una adaptación adecuada, el problema surge cuando todos estos sentimientos están fuera del contexto y pasan a ser patológicos, produciendo daño tanto físico como psicológico a otras personas o inclusive a uno mismo.

¿Quién en algún momento de su vida no ha mostrado en alguna medida agresividad?

Somos agresivos por naturaleza, es el aprendizaje y la educación recibida la que va moldeando esos instintos, el contexto es fundamental para la formación personal desde bien pequeños, el rol de los padres, profesores y amigos influyen significativamente en el comportamiento posterior.
Existen factores que interactúan conjuntamente, como son los: neuroquímicos, moleculares, genéticos, ambientales  y sistemas hormonales.

Diferentes tipos de agresión:

Verbal—Hiriendo al receptor en forma de insultos, menosprecio, gritos o humillación.
Física— Golpes, lesiones, vejaciones, llegando inclusive al asesinato.
Impulsiva—Comportamiento impulsivo con déficit control y reacción desproporcionada.
Consciente—Más premeditada, más instrumental., no tiene componente emocional
Directa-–Causando un daño directo sobre el sujeto destinatario
Indirecta—Por mediación de calumnias, rumores, etc.
Intencional—Intención de dañar, con la palabra, insulto o golpe
Accidental—No existe intencionalidad.

 Bases psicobiológicas de las conductas agresivas

     El estudio de las bases psicobiológicas de las conductas agresivas proveerá una mejor comprensión de los mecanismos neuronales que regulan este tipo de conductas y así poder establecer bases racionales para el tratamiento de ciertos desordenes asociados a algunas formas de agresión (Gregg y Siegel, 2001).

Neurología de la agresión

La agresión se ha relacionado con la presencia de distintos neurotransmisores, especialmente con la serotonina, bajas concentraciones de este neurotransmisor en el cerebro o una disminución de la actividad de las neuronas serotoninérgicas parecen ser la base.
Cabe destacar todo nuestro complejo sistema cerebral: mesencéfalo, hipotálamo, corteza cerebral y otras
estructuras como: hipocampo,tálamo, septúm, corteza prefrontal y el sistema límbico, dónde la amígdala juega el papel principal más importante relacionado con el control de la agresividad.
Se ha podido comprobar científicamente que una lesión en una de estas zonas cerebrales puede llegar a producir conducta agresiva violenta o también puede llegar a suprimirla.
Diariamente, se escucha algún acto agresivo, de abuso sexual, violencia de género, asesinato, etc. La conducta violenta y agresiva es algo que vivimos a menudo a través de noticias, televisión o sencillamente en la propia calle, muchas  veces sin pretenderlo somos testigos presenciales y es algo que no se puede permitir, tolerancia cero, ante cualquier  acto de agresión en cualquiera de sus formas.

¿Qué ocurre en las mentes de estas personas?

     Existen estudios que aseguran que la mente de las personas agresivas y violentas tienen menos neuronas en determinadas partes del cerebro, así como la parte más emocional como es la amígdala esta más acelerada y el nivel de serotonina reducido.
Un mayor volumen en la amígdala responde con más conductas agresivas y violencia, sin embargo la corteza prefrontal  responde al contrario a mayor volumen, menos conductas agresivas (whittle et al 2008).

Herramientas que nos pueden ayudar a gestionar y controlar las emociones agresivas

Mindfulness—Técnica de meditación que consiste en ser consciente en el momento actual “aquí y
ahora” nos ayuda a saber relajarnos y centrar la mente, a no divagar y percibir las ideas, pensamientos y
emociones sin juzgar.
Restructuración cognitivas-——–Estrategia básica de la terapia cognitiva-conductual consiste en
modificar la percepción subjetiva de las representaciones mentales, pensamientos negativos que genera la mente y algunas veces dista mucho de la realidad.
Comunicación-—–Ser consciente de desarrollar una buena comunicación sin elevar el volumen e
intentando que haya cordialidad, respeto y confianza ,herramienta indiscutible para una buena relación
con los demás.
Resolución de problemas—Todos tenemos problemas,saberlos gestionar y potenciar habilidades para
saber hacer frente a las adversidades que se nos presentan en nuestras vidas nos ayudara a crecer como ser humano,evolucionar y sentirnos realizados.
Necesario educar desde bien temprana edad el comportamiento agresivo, encauzar en conductas prosociales, normas de convivencia y valores.

“Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas?  y Si tiene solución, ¿para qué te
preocupas?”(Proverbio Chino).

Pilar Solaz (Psicóloga)
Experta en contextos familiares.
Máster en psicología del comportamiento.
Experta en psicología infantil,conducta y desarrollo en niños.
Colaboradora de Calma al mar (Valencia).

Comparte en: Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

One Comment to La Agresividad. Tolerancia Cero

  1. C. Tijuelo dice:

    Me ha llamado mucho la atención que haya partes del cerebro asociadas con la agresión. Curioso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.