La alta sensibilidad, ¿don o condena?

El término de persona altamente sensible comenzó a utilizarse hace casi tres décadas impulsado, en gran parte, por Elaine Aron. Esta doctora especializada en psicología clínica empezó a investigar sobre este tema dada su condición de persona altamente sensible. Ella notaba que su manera de percibir y de interactuar con el mundo era diferente al de la mayoría de las personas, lo cual hizo que viviera una infancia y juventud complicada en la que se sentía diferente e incomprendida por los demás e, incluso, por ella misma.

Este sentimiento descrito es habitual entre las personas altamente sensibles, el hecho de sentirse diferentes, raros, incomprendidos. Además, muchas veces, las personas de alrededor pueden encargarse de potenciar estos sentimientos: “llorón”, “te lo tomas todo muy a pecho”, “eres demasiado sensible”, ¿te suena?. Todas estas frases y, muchas otras del estilo, las han escuchado durante toda su vida las personas altamente sensibles (PAS). Esto puede repercutir de forma importante en su autoestima (http://www.miconsulta.es/autoestima/), ya que llegarán a confundirse y a creer que son personas demasiado vulnerables, que hay algo malo en ellas y que son débiles, cuando esto no es así. Debes saber que, según las investigaciones que realizó Elaine Aron, aproximadamente entre un 15 y un 20% de la población comparten este rasgo.

Las PAS son personas totalmente normales, simplemente son conscientes de las cosas más sutiles que ocurren a su alrededor, cosas que para la mayoría de las personas pasarían desapercibidas. Esto puede ser una gran ventaja, pero también un inconveniente si uno no aprende a gestionarlo. Las personas altamente sensibles pueden verse abrumadas fácilmente por sonidos, imágenes o personas hasta el punto de quedar exhaustos y sentirse totalmente desbordados. Por otra parte, no es raro encontrar entre los PAS artistas o personas dedicadas a profesiones que requieran de una gran sensibilidad.

Algunas de las características que suelen tener los PAS son:

  • Se abruman fácilmente ante los estímulos, ya sean visuales, auditivos, táctiles…
  • Les afecta mucho el comportamiento y la opinión de los demás.
  • A menudo necesitan retirarse a descansar cuando se ven en situaciones de sobreestimulación.
  • Prefieren estar en grupos pequeños y huyen de situaciones en las que tengan que interactuar con mucha gente, así como de lugares muy ruidosos y concurridos.
  • Se conmueven profundamente con la música, el arte, un paisaje…
  • Se agobian fácilmente si tienen que hacer muchas cosas a la vez.
  • No les gustan demasiado los cambios.
  • No les gusta sentirse observados y si están realizando una tarea y alguien los evalúa, cometerán, a menudo, más fallos.

Estas son algunas de las características, pero no todas los PAS presentan todas ellas, al igual que muchas personas sin este rasgo de alta sensibilidad pueden perfectamente presentar algunos de estos puntos.

Por todo lo escrito, es importante que los PAS aprendan a gestionar su rasgo para poder llevar una vida plena sin ese sufrimiento añadido y desarrollar todo su potencial. Desde el punto de vista clínico, es importante que los profesionales estén familiarizados con este rasgo para así dar una atención óptima a las personas que acudan a consulta o para ser capaces de detectar esta condición y derivar a otro profesional en caso de no estar suficientemente formados en este ámbito. No es raro encontrarse con PAS a las cuales se les recetan antidepresivos (http://www.miconsulta.es/estado-de-animo/) o ansiolíticos (http://www.miconsulta.es/ansiedad/) cuando no es esto lo que necesitan y, estos medicamentos, lejos de solucionar el problema lo incrementan.

Por otra parte, los PAS deben aprender a valorarse por lo que son y abrazar su sensibilidad como un don, dejar de compararse tanto con los demás, felicitarse a sí mismo por asumir riesgos e intentar cosas diferentes independientemente de los resultados obtenidos, esto ayudará a tolerar la frustración. Mostrarse uno mismo tal y como es, sin miedo a lo que los demás puedan pensar o decir, marcarse unas pautas realistas eliminando la autoexigencia extrema y aprender a gestionar el tiempo, entendiendo que es probable que, en algunas circunstancias, necesiten algo más de tiempo para no sentirse abrumados y poder disfrutar del proceso de lo que estén haciendo.

Para finalizar te dejo el enlace de un breve test que Elaine Aron diseñó para que puedas realizarlo y quitarte las dudas si sospechas que eres una persona altamente sensible.

https://www.personasaltamentesensibles.com/alta-sensibilidad/test-de-sensibilidad/

Marisa Maza Fernández

Psicóloga

Colaboradora en Centro de Psicología Calma al Mar (Valencia)

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