¿Qué es la violencia obstétrica?

Al ser un tema desconocido comenzaré definiendo este concepto, se entiende por violencia obstétrica todas aquellas conductas que deshumanizan y minimizan a las mujeres durante todo su proceso de embarazo, parto y toda la etapa posterior, siendo cometidas por el sistema de salud tanto público como privado.

Aunque es un concepto muy desconocido por la gente, la violencia obstétrica es considerada una forma de violencia de género. Las posibles manifestaciones de este tipo de violencia se darían mediante malos tratos o un trato despectivo y humillante, abuso de la medicación, prácticas invasivas como la episiotomía (incisión quirúrgica que se realiza en el periné de la mujer con el fin de agrandar el canal para la expulsión del feto y cuya práctica está contraindicada por la OMS) o la maniobra de Kristeller (presionar con los puños el útero para ayudar al feto a introducirse en el canal del parto, a pesar del riesgo que ello conlleva tanto para la madre como para el niño), es decir, llevar a cabo procedimientos médicos de forma rutinaria, incluso cuando éstos son innecesarios, para acelerar o facilitar el proceso de parto, ignorando los deseos de las mujeres o el de los propios familiares. También, al no proporcionar información sobre los tratamientos o lo que te están haciendo, así como comentarios que ridiculizan, minimizan o infantilizan la experiencia de dolor de la mujer, lo que ocasiona una desinformación y falta de libertad sobre su cuerpo y sexualidad que puede llegar a desencadenar experiencias traumáticas.

Médicos en el mundo ejemplifica esta clase de comentarios hirientes del tipo “si te gustó hacerlo , ahora aguántate”, “no llores más, no es para tanto” o cuando una mujer no desea recibir la epidural porque desea un parto natural “ luego, cuando no puedas soportar, el dolor no quiero oír ni una sola queja”.

En Argentina la Ley de Violencia de Género ampara los derechos de las madres y los bebés definiendo claramente la violencia obstétrica e indicando que es un tipo de violencia de género. Este vídeo es una campaña para la Difusión y Sensibilización de su Ley:

https://www.youtube.com/watch?v=pI1co8BRhEQ

¿Asombrados? ¿Parece una exageración llamar a todo maltrato? Eso es porque esta clase de prácticas son mucho más habituales de lo que pensamos. Muchas veces las mujeres deciden no hablar sobre esto porque asumen que es lo que les ha tocado o por una falta de información; otras, simplemente, tras la recompensa del hijo concebido desean callar y olvidarse de lo sucedido, pero el parto debería ser una experiencia agradable y no una experiencia traumática.

Pese a esto, empieza a haber organizaciones que tratan este tipo de maltrato psicológico y cada vez son más las mujeres que reúnen la valentía suficiente para contar que no recibieron el trato que merecían.

Este maltrato conlleva una serie de consecuencias como podrían ser el miedo y los recuerdos desagradables, que provocan que la persona no quiera repetir la experiencia, no volver a pasar por el trance y valore la experiencia como algo desagradable, pudiendo llegar a tener flashbacks de imágenes o pesadillas.

El silencio, callarse la mala experiencia y no hablar del trauma o del maltrato recibido, incluso ni con la pareja o los familiares por miedo o vergüenza ya que durante este proceso pueden haber adquirido una desconfianza en sí mismas, (lógico, si hasta los médicos lo han podido decir) por miedo a no poder hacer lo que todas las mujeres hacen y focalizando su atención en comentarios de otras madres como “soy una máquina de hacer niños” o “nunca he tenido ningún problema en el parto, siempre ha sido muy agradable”, lo que les lleva a cuestionarse su valía como madres.

Todo este tipo de comentarios puede desencadenar bajos estados de ánimo así como una posible depresión postparto o dificultades para entablar un vínculo de apego con su bebé (dificultades de lactancia o sentimientos de incompetencia).

Pero hay algo que puedes hacer y es hablar de tus sentimientos, no lo taches de algo normal y desmerezcas la importancia que tiene el maltrato que has recibido. Expresa las emociones, déjate sentir, no has tenido el trato merecido. No es algo normal. Recuerda que, en todo el proceso de embarazo, tienes derecho a recibir información, a escoger cómo llevar tu embarazo y que te respeten la decisión tomada.

No dudes en pedir ayuda, la depresión postparto puede ser grave si no es tratada, pide ayuda a amigos, familiares y, si sientes que no es suficiente, la ayuda de un profesional.

La violencia es el último recurso del incompetente” Isaac Asimow

María López-Fando Galdón/ marialopezfando@hotmail.com

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