Las cosas del quererse: autoestima

La autoestima es una parte importe de la salud mental de las personas. Es indiscutible que una buena autoestima es signo de bienestar. Pero ésta tiene un desarrollo variable, pues no nacemos con ella definida; la autoestima se construye a través de la interacción social con los otros significativos y realmente no posee un fin, sino que puede estar sujeta a cambios a lo largo de toda la vida (Ortega, Mínguez y Rodes, 2000); además las experiencias negativas vitales, así como situaciones de fracaso en áreas relevantes para la autoestima pueden ser factores que la disminuyan y llevar a la persona a sentirse más vulnerable ante ciertas circunstancias que tendrá que afrontar (Rodríguez y Caño, 2012).

 

La valoración de uno mismo es un concepto complejo, pues muchas veces no hablamos exclusivamente de autoestima; Riso (2012) nos habla de cuatro pilares claros dentro de esta última:

 

  • Autoimagen (qué opinión posees sobre tu aspecto físico)
  • Autoconcepto (qué concepto tienes de ti mismo)
  • Autorrefuerzo (en qué medida te premias o te elogias por tus logros)
  • Autoeficacia (capacidad que crees poseer para enfrentar ciertas situaciones con éxito)

 

Si en alguno de estos pilares encuentras pensamientos negativos hacia ti mismo o una visión negativa de ti, te afectará (p.e. si no percibes una gran autoeficacia en ti, es probable que, por mucho que realmente seas capaz de superar ciertas situaciones en tu vida, creerás que no podrás hacerlo y por tanto renunciarás a enfrentarte a ellas, aumentando más tu inseguridad, lo que te podría llevar incluso a huir también de situaciones que pueden ser muy gratificantes).

Como afirma José Vicente Bonet (1997) “si no nos valoramos en lo que realmente valemos, si no reconocemos y apreciamos las cualidades y talentos que realmente poseemos, si no aceptamos con serenidad nuestras limitaciones seremos presa fácil de la inseguridad y la desconfianza en nosotros mismos”.

 

La autoestima es muy relevante, pues influye en la calidad de vida de todos los individuos. Si crees que tu autoestima es baja o sientes que no te valoras lo suficiente y ello interfiere en tus actividades diarias o te genera gran malestar, acudir a un profesional de la psicología puede ayudar a cambiar y terminar con dicha situación que a diario nos puede llevar a evitar ciertas actividades que podrían ser positivas y agradables.

 

Bibliografía

 

Ortega Ruíz, P.; Mínguez Vallejos, R. (2001) Autoestima: un nuevo concepto y su medida. Universidad de Murcia

Vicente Bonet, J. (1997) Sé amigo de ti mismo. Santander: Sal Terrae

Riso, W. (2012) Enamórate de ti: el valor imprescindible de la autoestima. Barcelona: Planeta

Rodríguez Naranjo, C.; Caño González, A. (2012) Autoestima en la adolescencia: análisis y estrategias de intervención. International Journal of Psychology and Psychological Therapy, 12, 3, 389-403

 

Elena Amiano Pardo

Psicóloga

Colaboradora del Centro de Psicología Calma al Mar, Valencia

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