Tratamiento del control de esfínteres en Valencia

En contra de las prácticas habituales que solemos tener, el control de esfínteres no se aprende. Esta habilidad se adquiere cuando el niño ha madurado lo suficiente para hacerlo. Adquirir esta capacidad requiere de avances lentos y que llevan mucho tiempo.

Lo normativo en el desarrollo de los niños es que comiencen a andar alrededor de los 12 meses y a controlar sus esfínteres alrededor de los 2 y 3 años. Hacerlo antes o después no marca ninguna diferencia. Hacerlo antes no implica mejor desempeño posterior en la vida adulta.

Los niños, conforme se van acercando a los dos años de edad, aproximadamente, se van dando cuenta de que están haciendo sus necesidades, y de que tienen el pañal sucio. Esto desemboca en el control de esfínteres.

 

Al haber fijado como «normal» la edad de 2 años para el control de esfínteres, nos hemos creado un problema y sobre todo, se lo hemos creado a nuestros hijos. Hay que tener en cuenta que aunque el niño logre controlar cuando hace pipi por el día, por la noche es diferente. Pasará un tiempo desde que sabe controlar por el día, hasta que lo haga por la noche. Esto crea confusión en muchos niños, ya que sus padres insisten en que no debe hacerse pipi encima nunca más si no lo hace por el día, y por lo tanto, hacérselo encima por la noche, crea la sensación de que hacen algo mal. La realidad es bien diferente, el proceso madurativo no responde a las exigencias de los padres.

Hay que tener en cuenta que el control de esfínteres es un proceso discontinuo, donde habrá avances y retrocesos. Pero los padres deben considerarlo normal, y no debe ser causa de riñas o castigos. Si un niño que no se hace pipi encima por el día, se lo hace encima por la noche, no significa que haya una regresión, sino que nunca ha alcanzado el control total de sus esfínteres.

 

 

Niños en consulta por falta de control de esfínteres

En muchos casos, llegan niños a consulta con diagnóstico de enuresis secundaria, que significa que se hacen pipi o caca encima después de haber adquirido el control de esfínteres. Después, se averigua que realmente nunca lo ha adquirido, sino que se le ha forzado a hacerlo, y por la noche sobretodo, es incapaz de llevarlo a cabo.

La solución pasa por volver a usar pañal o braguitas/calzoncillos adaptados para este uso, y que es un proceso madurativo que debe terminar de adquirirse. Los adultos deben acompañar durante todo el tiempo que haga falta al niño. Debemos dejar que sean ellos mismos los que nos indiquen que debemos hacer, cuando estén preparados.