Nuestro propio Iceberg.

La “Teoría del Iceberg” no hace referencia a una teoría como tal o a un hecho científico, si no que, en psicología, se utiliza para explicar, generalmente a los paciente, en consulta, la expresión de nuestros sentimientos y qué sentimientos realmente estamos experimentando aun cuando expresamos otros.

Es decir, imaginemos un iceberg separado por una línea, por lo que éste, quedaría divido en dos mitades, en la de arriba del todo, asoma la punta del iceberg y en la otra mitad, queda todo el resto del iceberg que se encontraría sumergido bajo el agua.

Cuando experimentamos situaciones, por ejemplo, en las que nuestras inseguridades y nuestros miedos, celos o falta de autoestima aparecen al descubierto (parte superior del iceberg), debido a una discusión con nuestra pareja en la que nos ha dicho algo que nos ha llevado a pensar que “Está harto de nosotros” o situaciones en las que pensamos “No sirvo para nada” etc, realmente, esas emociones (inseguridades, celos, miedo, baja autoestima…) son solo la punta del Iceberg, es decir, esas emociones son únicamente las que mostramos al mundo, a los demás, y a nosotros mismos.

Pero, deberíamos preguntarnos en cada una de estas situaciones.. ¿Es realmente eso lo que siento o lo que pretendo transmitir? ¿Hay un trasfondo más allá que me hace sentir así?

La respuesta es SÍ.

Y, ¿Cual es ese trasfondo? ¿Donde se encuentra?

En la parte inferior del Iceberg.
En este caso expuesto, las emociones “escondidas” “encubiertas” “ocultas” harían referencia a sentimientos de ” Miedo a la soledad” “Miedo al rechazo”, ya que, detrás de cualquier inseguridad, de cualquier tipo de celos o de cualquier tipo de baja autoestima, se esconde realmente el miedo a la soledad o al rechazo.

En otro tipo de casos y de situaciones podríamos realizar un Iceberg distinto, con sus emociones aparentes y reales, este solo ha sido un ejemplo.

Esta es la explicación más sencillamente posible que he podido realizar sobre la teoría del Iceberg para que pueda ser entendida por todo el mundo que haya decidido invertir su tiempo en leer esta entrada.

Espero que mi objetivo haya sido cumplido y que desde hoy, cuando queramos expresar sentimientos y emociones negativas como la ira, la rabia o el enfado… nos paremos a pensar si realmente son esos los que estamos sintiendo o quizá sea tristeza, decepción, frustración….

Aprendamos a filtrar las emociones, mostremos todo nuestro Iceberg.

 

Andrea Mezquida Ortega

CITA: andreapsicologa8@gmail.com

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