Cansado de beber. Polidipsia

¿Estás cansado de tener deseos constantes de ingerir líquidos o una sed excesiva? Quizá estés ante un caso de este tipo de trastorno.

Es posible que hayas oído hablar de la polidipsia, pero seguramente no sabrías que puede tener un origen psicológico.

Todos los animales, incluido el ser humano, ingerimos grandes cantidades de líquidos, pero, ¿sabes por qué?

Lo normal es que una persona pierda de media un litro y medio al día de líquidos, que normalmente se recuperan bebiendo agua, con la comida o con nuestro propio metabolismo.

Aún así, sabemos que cuando uno tiene sed lo asocia que ha perdido líquidos.

La sudoración, una comida salada, el ejercicio y otras muchas situaciones cotidianas, son las que hacen que tengamos sed.

Otras situaciones menos  corrientes también pueden incrementar nuestra sed, como una pérdida de sangre, como ocurre por ejemplo en una donación, ciertos medicamentos, una infección etc…

No obstante, tener sed todo el día y no conseguir saciarla, puede no ser normal.

La polidipsia se asocia a un consumo de líquidos excesivo dentro de lo que sería normal.

Puede estar ligada a una diabetes, sobre todo una diabetes insípida, debido a sus síntomas, o a otras enfermedades.  Incluso puede ser causa de algo más normal como un embarazo.

A su vez, la polidipsia puede tener un origen congénito, idiopático o incluso ser algo que adquirimos. Pero, ¿qué pasa cuando su origen es psicológico?

Polidipsia psicogénica

La polidipsia psicogénica es un trastorno mental que a menudo viene de la mano de otros problemas.

Normalmente este trastorno suele asociarse con una esquizofrenia, una psicosis o incluso una neurosis. Sin embargo también puede deberse a trastornos emocionales, como ansiedad, trastornos de personalidad o incluso cuadros delirantes o síntomas histéricos. También es común asociarlo con la anorexia nerviosa, ya que es una manera de saciarse sin ingerir ninguna caloría e incluso puede tener un origen neurológico, ya que, puede haber una alteración del hipotálamo, que es encargado de la sensación de sed.

Este  trastorno se caracteriza por un consumo compulsivo de agua que suele ligarse con una negación de la sed por parte de quien lo padece. El consumo de líquido de los pacientes oscila entre 5 y 20 litros de líquidos diarios, por lo general agua.

Este consumo desmesurado, por lo general, viene motivado por creencias irracionales que tenemos sobre el beneficio del consumo de agua para nuestra salud.

No obstante, un consumo tan exagerado de agua trae problemas, problemas como la disminución de sodio en sangre y plasma (hiponatremia) o una intoxicación por esta ingesta, que nos puede traer consigo un coma o incluso la muerte.

Diagnóstico y tratamiento

Este trastorno (aunque también podríamos considerarlo como síntoma de otros trastornos), suele diagnosticarse mediante un test de privación de líquidos y su tratamiento habitual son los antipsicóticos atípicos  como la clozapina. En mi opinión también sería bueno un tratamiento psicológico que lleve consigo un cambio de hábitos y el desarrollo de conductas alternativas para reducir la ingesta desmesurada de agua.

Pero no os asustéis, tener sed y beber agua es algo necesario, sin embargo siempre hay que controlar la cantidad y evitar cualquier consumo excesivo, ya que todo lo bueno, en exceso, no es tan bueno.

 

Guillermo Cao, Colaborador del Centro de Psicología de Psicología
Calma al Mar, en Valencia

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