Por trece razones… Más allá del tema central

La serie de moda está dando mucho de sí. Tras las múltiples críticas, tanto positivas como negativas, que ha recibido, nos gustaría exponer algunos de los problemas que, más allá del suicidio, tratan o tocan esta serie.
Antes de empezar, debemos resaltar que las/os espectadoras/es deben ser conscientes de la crueldad y dureza de muchas escenas, así como de los temas delicados que se plantean. Como en todo, la supervisión por parte de una persona adulta es IMPRESCINDIBLE cuando la visionan adolescentes o infantes.
No podemos olvidar que se trata de una ficción y, como tal (a pesar de las múltiples semejanzas con la vida real), se separa notoriamente de la realidad. Explícaselo a tus hija/os antes de nada. Como todas las películas, debemos entender y trabajar sus argumentos “con pinzas”, nunca al pie de la letra.
Con esto claro, empecemos…
Asociamos esta serie al suicidio, pero ¿qué otra problemática, no solo adolescente, presenta? ¿O qué aspectos relevantes de la psicología toca? Puedes sentirte totalmente identificada/o aun cuando hace años que abandonaste los pasillos del instituto. Intenta abstraer el contenido, y elimina la parte “americana” (taquillas, deportistas de élite, animadoras…). (Apunte: evitaremos hacer spoliers de la segunda temporada).

– La soledad. El mal mayor de nuestros tiempos. A veces estamos tan conectadas/os por los medios de comunicación, que no atendemos lo suficiente y echamos a perder las relaciones “ de carne y hueso”. Se puede ver una muestra en el capítulo cinco de la segunda temporada, con el personaje de Ryan.

– Problemas sexuales. Además de los derivados por las violaciones representadas en la serie, uno de los personajes los refleja a lo largo de la segunda temporada (disfunción sexual).

– Situaciones postraumáticas. Muchas escenas muestran la dureza de los momentos inmediatos tras sufrir un evento traumático.

hasta minuto 1:15

– Expresar tu orientación sexual: se representa la dificultad de expresarlo y los estereotipos que se tienen sobre el físico de una persona homosexual.

https://youtu.be/O8q4jIEy8a

– Drogadicción: la segunda temporada muestra la adicción de Justin. Ayuda a empatizar con las personas adictas, no dejándolas en el saco de “totalmente al margen de la sociedad”. Se le da voz a este colectivo.

– Acoso a través de redes sociales: durante toda la serie somos testigos de la función acosadora y anónima que tienen los móviles y las redes sociales.

Imagen de Netflix

– Mala comunicación con madres y padres: en muchas ocasiones los progenitores no son conscientes de los problemas que tienen sus hijas o hijos. Una muestra de buena comunicación nos la presenta Jessica, cuando cuenta que ha sido violada.

Imagen de Netflix

– Refuerza acudir a terapias de grupo: la segunda temporada muestra cómo puede ayudar una terapia de grupo, eliminando el miedo a ser objeto de críticas y juicios, e instaurando la idea de que es un espacio de liberación y aceptación por parte del resto.

– Presión social del grupo de amigas/os: a veces hacemos cosas que no querríamos porque o alguien de nuestro entorno nos anima o vemos que lo hacen, “y no vamos a ser nosotras/os menos”. No solo ocurre en el instituto, sino en nuestra familia, relación de pareja, lugar de trabajo…

 

Imagen de Netflix

– Familias desestructuradas: Justin nos muestra las dificultades de pertenecer a una familia que no lo cuida, y como esto condiciona muchas de sus decisiones futuras.

– Ausencia de grupo social: la soledad aplicada en el instituto puede acarrear series problemas emocionales, dada la alta necesidad de cohesión social que tenemos en esta etapa de la vida.

Como puedes ver, hay muchos temas interesantes de los que se puede hablar con esta serie. ¿Te identificas con alguno de ellos? ¿Has encontrado alguno más?

 

Vanesa Pernas Martínez

Psicóloga sanitaria

Colaboradora del Centro de Psicología Calma al mar

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