¿Trastorno o mentira?: trastorno facticio

¿Que es?

Todos conoceréis a cierta persona que finge estar mal. Poco conoceréis sin embargo este trastorno que destaca justamente por fingir.

Los trastornos facticios tienen una categoría independiente en el DSM-IV. No obstante, en el DSM-5 se incluyen en la categoría de Trastornos de síntomas somáticos y trastornos relacionados.

Un trastorno facticio se caracteriza fundamentalmente por fingir o producir intencionalmente síntomas físicos o psicológicos para asumir un papel de enfermo.

Hay que tener en cuenta que un trastorno facticio no es un mero acto de simulación.

En una simulación, el paciente finge o produce de manera intencionada síntomas con un claro objetivo, como por ejemplo evitar una vista judicial, por lo que puede considerarse como un acto “adaptativo”.

Sin embargo, quien padece de trastorno facticio tiene una necesidad psicológica de asumir un papel de enfermo sin que haya incentivos para que lo haga y sin el objetivo de evitar alguna situación como la mencionada anteriormente, por lo que se puede considerar un determinado grado de psicopatología.

Sintomatología

La sintomatología del trastorno puedes ser inventada, autofingida, exagerada o una combinación de todas las anteriores y como se ha dicho, se asume totalmente el papel de enfermo sin que haya incentivos externos que puedan justificar los síntomas.

Quien padece el trastorno suele explicar su historia con un aire dramático, pero son vagas e inconsistentes cuando se procura indagar en detalle sobre su queja.

Es importante señalar que los pacientes suelen dejarse llevar por la mentira incontrolable y patológica sobre sus síntomas y “afecciones”.

A menudo, estas personas tienen conocimientos de terminología medica y saben acerca de las rutinas hospitalarias.

Sus quejas por lo general suelen ser quejas de dolor donde se demandan analgésicos. Sin embargo, si tras una exploración se descarta algún tipo de afección, surgen nuevas quejas y síntomas facticios.

También es frecuente, que los pacientes utilicen en secreto sustancias psicoactivas, estimulantes, analgésicos, hipnóticos, sedantes y son incapaces de mantener un empleo fijo, lazos familiares y relaciones interpesonales duraderas.

Cuando se les descubre, los pacientes lo niegan o abandonan rápidamente la consulta médica, buscando otra consulta justo el mismo día, por lo que el curso de sus hospitalizaciones los lleva a numerosas ciudades e incluso países.

Tipos

Según los síntomas fingidos o provocados, el trastorno facticio se agrupa en subtipos:

  • De predominio de síntomas psicológicos, que normalmente suelen ser síntomas psicóticos, depresión, ideación suicida, pérdida de memoria, duelo, disociación…
  • Con predominio de síntomas físicos, como síndrome de Munchausen (intentar ingresar o permanecer en los hospitales), dolor intenso, náuseas, vómitos, mareos, perdidas de conciencia…
  • Combinación de síntomas físicos y psicológicos, donde no hay síntomas de predominios.

¿Cómo aparece?

Entre los factores predisponentes se encuentran los trastornos físicos verdaderos durante la infancia o la adolescencia, que conducen a un tratamiento médico extenso o a hospitalizaciones repetidas; la animadversión hacia la clase médica; hacia las profesiones relacionadas con la medicina; la presencia de un trastorno de la personalidad grave, y alguna relación importante con algún médico en el pasado.

Prevalencia

Los datos de prevalencia son difusos y a que es un trastorno que se caracteriza por fingir o p

rovocar intencionadamente los síntomas y por su cuadro clínico, es un trastorno poco diagnosticado, por lo que puede pasar desapercibido.

No obstante, se conoce que es más frecuente entre los varones.

Curso

El curso de este trastorno puede ser de uno o mas episodios, pero por lo general es crónico y se inicia en los primeros años de vida adulta y tiene a coincidir con una hospitalización por una enfermedad o trastorno reales.

Cabe destacar que, en su forma crónica, debido a las hospitalizaciones que caracterizan al

trastorno, llegan a transformarlo hasta un verdadero estilo de vida.

Tratamiento

Normalmente el tratamiento suele comenzarse por la modificación del comportamiento del paciente e ir eliminando el mal uso que hace de los recursos médicos.

Se suele emplear terapia cognitivo conductual para actuar sobre el pensamiento y la conducta del paciente.

A su vez, es importante plantear una terapia familiar, para que su entorno no refuerce las conductas.

Por lo general, no se requieren psicofármacos para el tratamiento, aunque

en casos graves se administran antidepresivos y ansiolíticos.

 

 

Guillermo Cao, Colaborador del Centro de Psicología de “Psicología
Calma al Mar”, en Valencia

 

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