Cuando tu alarma interna no se apaga

La ansiedad no es tu enemiga. Es un sistema de alarma diseñado para protegerte. El problema aparece cuando esa alarma se activa constantemente, incluso cuando no hay un peligro real.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta automática que prepara tu cuerpo para actuar. Aumenta la atención, la tensión muscular y la activación fisiológica. Todo esto es útil en situaciones de riesgo, pero agotador cuando se mantiene en el tiempo.

¿Cómo puedes notar la ansiedad en tu día a día?

La ansiedad no se siente igual en todas las personas. En tu caso, puede aparecer como:

  • Pensamientos de preocupación que no se detienen

  • Sensación de opresión en el pecho o nudo en el estómago

  • Cansancio constante

  • Dificultad para relajarte

  • Irritabilidad o hipervigilancia

Ejemplo: Quizá revisas varias veces si has cerrado la puerta, no porque creas que está abierta, sino porque tu cuerpo no siente seguridad, aunque tu mente lo sepa.

Tipos frecuentes de ansiedad

Puedes experimentar ansiedad de distintas formas:

  • Ansiedad generalizada: preocupación constante por muchas áreas

  • Ansiedad social: miedo intenso a la evaluación de otros

  • Trastorno de pánico: episodios súbitos de miedo intenso

  • Fobias específicas: miedo focalizado y evitación

¿Cuándo conviene pedir ayuda?

Cuando la ansiedad:

  • ocupa gran parte de tu día

  • limita decisiones importantes

  • te lleva a evitar situaciones constantemente

La ansiedad no define tu personalidad. Es una señal de que algo necesita atención, no una etiqueta que te acompañe para siempre.

Juan Carlos Algara Guijarro Psicólogo colaborador del Centro de Psicología Calma Al Mar

Comparte en: Facebookredditpinterestlinkedinmail

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *