Comunicación asertiva: qué es y cómo desarrollarla
La comunicación es una de las herramientas más útiles que tenemos para relacionarnos con los demás y con mismos. Sin embargo, no siempre comunicamos lo que pensamos o sentimos de la manera más saludable. La comunicación asertiva es una habilidad clave en el bienestar emocional y en la construcción de relaciones sanas.
¿Qué es la comunicación asertiva?
La comunicación asertiva es la capacidad de expresar pensamientos, emociones, necesidades y opiniones de forma clara, honesta y respetuosa, teniendo en cuenta tanto nuestros propios sentimientos como los de los demás.
Ser asertivo no significa imponer, ni callar para evitar conflictos. Ser asertivo significa encontrar un punto medio entre lo que sentimos y lo que el otro siente. Desde la psicología, la asertividad se considera una habilidad social fundamental que contribuye a la autoestima, la regulación emocional y la calidad de las relaciones interpersonales.
Desarrollar una comunicación asertiva tiene múltiples beneficios psicológicos:
- Mejora la autoestima y la autoconfianza.
- Reduce la ansiedad asociada al miedo a decir “no” o a expresar emociones.
- Previene conflictos innecesarios y facilita su resolución.
- Favorece relaciones más equilibradas y satisfactorias.
- Ayuda a establecer y mantener límites saludables.
Estilos de comunicación: pasivo, agresivo y asertivo
Es útil diferenciar la comunicación asertiva con otros estilos comunicativos para poder reconocerla:
- Comunicación pasiva: la persona evita expresar sus necesidades u opiniones por miedo al conflicto o al rechazo. Suele anteponer a los demás, lo que puede generar frustración y malestar interno.
- Comunicación agresiva: se expresan ideas o emociones de forma hostil, impositiva o descalificadora. Aunque la persona “dice lo que piensa”, suele dañar las relaciones.
- Comunicación asertiva: permite expresar lo que se piensa o siente con firmeza y respeto, sin atacar ni someterse. Favorece el entendimiento y el vínculo.
¿Cómo aplicar la comunicación asertiva?
Este estilo comunicativo no depende solo de lo que dices, sino también de cómo lo dices. Algunos de sus componentes principales son:
- Lenguaje claro y directo: expresar el mensaje sin rodeos ni ambigüedades.
- Uso del “yo”: hablar desde la propia experiencia («yo siento», «yo necesito») en lugar de culpar o generalizar.
- Lenguaje no verbal congruente: tono de voz calmado, contacto visual y postura abierta.
- Escucha activa: mostrar interés genuino por lo que la otra persona expresa.
- Respeto mutuo: validar al otro aunque no se esté de acuerdo.
La asertividad no es un rasgo fijo, sino una habilidad que puedes entrenar. Algunas estrategias para empezar son:
- Identificar tus derechos personales (a decir no, a cambiar de opinión, a cometer errores).
- Practicar la expresión de emociones de forma gradual.
- Ensayar respuestas asertivas ante situaciones difíciles.
- Observar y modificar el diálogo interno autocrítico.
- Trabajar la asertividad en terapia psicológica, especialmente si existen bloqueos emocionales previos.
Aprender a comunicarte de forma asertiva te permite vivir con mayor coherencia interna, reducir el desgaste emocional y construir relaciones más auténticas. Un proceso terapéutico puede ayudarte a identificar patrones, trabajar límites y desarrollar una comunicación más sana contigo y con los demás.
La comunicación asertiva busca el respeto y el equilibrio.
Tamara Navarro Soriano.
Psicóloga colaboradora del Centro de Psicología Calma Al Mar.
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