Psicología ¿qué es y qué hace?

Parece que hablar de psicología es abrir el cajón de sastre. Se nos adjudica multitud de funciones pero, a la vez, restan importancia a la labor final que ejercemos. Con este artículo, pretendemos exponer qué sí y qué no hacemos.

Esta disciplina se dedica a estudiar el comportamiento humano, en cada una de sus facetas (social, laboral, educativa, desarrollo, personalidad). Y no solo estudiamos la conducta en sí, si no todos los factores que influyen en ella:

  • Memoria, atención, amistades, relaciones laborales, nivel educativo, violencia, experiencias traumáticas, capacidad de superación, edad, área de residencia, nivel sociocultural, relaciones familiares…

Las teorías, técnicas y tratamientos que la psicología propone para ayudar a las personas (en cualquiera de sus áreas de desarrollo) no se obtienen de la “ciencia infusa”. En muchas ocasiones tenemos que escuchar “yo no creo en lo que hacéis, no creo en la psicología”, como si nuestra profesión se tratase de una nueva religión, con un fundamento teológico de base.

Nada más lejos de realidad. La mayor parte de la teoría psicológica está basada en estudios e investigaciones rigurosas que buscan explicaciones OBJETIVAS sobre el comportamiento de las personas. No entraremos a detallar en qué consiste dicha rigurosidad, pero los conocimientos psicológicos actuales son hallados mediante el método científico (al igual que en medicina). Habrá quien diga que existen corrientes en psicología que no se fundamenta en cientificidad ninguna pero, como ciencia de la salud que es, existen multitud de enfoques que divergen (al igual que en otras disciplinas, como la homeopatía es a la medicina).

Aclarado esto, debemos dejar manifiesta la principal diferencia respecto a la psiquiatría (la confusión es frecuente y lógica). Además de contar con diferentes formaciones universitarias (en psicología contamos con grado, mientras que se accede a psiquiatría tras finalizar el grado de medicina), en una consulta psicológica NUNCA te vamos a recetar psicofármacos (y si lo hacen, huye).

Entonces, ¿qué es lo que hacemos? y, aún más relevante, ¿qué no hacemos?

 

LO QUE SÍ HACEMOS

  • Prevención de trastornos: trabajamos con población en riesgo de desarrollar algún tipo de trastorno o problema psicológico, dotándola de habilidades para reducir el nivel de vulnerabilidad.
  • Promoción de la salud: damos pautas para mejorar los hábitos de vida saludables, trabajando con profesionales de otras áreas para alcanzar dicho objetivo (nutrición, medicina, fisioterapia, educación social, trabajo social…).
  • Evaluación psicológica: contamos con los instrumentos necesarios para estudiar el estado psicosocial de las personas, buscando si existen problemas psicológicos o no. A veces acuden a nuestra consulta sin saber qué les pasa. Buscamos qué está ocurriendo, para ayudar a esas personas a no sentirse “raras”. En ocasiones, esa evaluación está motivada por un “peritaje psicológico”, que se caracteriza de una forma u otra según quién y por qué se solicita el informe.
  • Intervención psicológica: en función de la información recabada en la evaluación, disponemos de diferentes técnicas de intervención para ayudar a las personas con problemas psicológicos a reducir su sintomatología, mejorar su estado psicosocial y calidad de vida, y dotarle de habilidades para afrontar las dificultades diarias. Podemos trabajar con personas de todos los rangos de edad y con todo tipo de problemática psicosocial.
    • Drogodependencias, problemas en el rendimiento académico, tristeza, ansiedad, duelo, comportamientos agresivos, sumisión, violencia de género, fobias, timidez extrema, problemas en las relaciones sociales, dificultades en la pareja, trabajo en grupos… Estamos prácticamente en todas las áreas de vida que existen. Todo tiene componente emocional y humano, y ahí tenemos nuestro lugar de trabajo.
  • Investigación: fieles al método científico, buscamos mejorar las técnicas que actualmente tenemos, para ofrecer un servicio de mayor calidad a la sociedad. Asimismo, hay muchas áreas que todavía son desconocidas y debemos indagar con mayor profundidad (funcionamiento del cerebro, violencia o suicidios.

 

LO QUE NO HACEMOS

  • Nuestra ocupación no es dar consejos. En función de tus alternativas, te ayudamos a tomar una decisión. Podemos ofrecerte recomendaciones para ayudarte a decidir, o mejorar ciertos aspectos de tu vida. Pero la última palabra siempre la tienes tú.
  • Nunca juzgamos. Queremos ayudarte a solucionar tus problemas, no hacerte sentir culpable. Les damos toda la importancia que se merecen. Si a ti te preocupa, a nosotras/os también.
  • No “solo escuchamos”. Tenemos la idea equivocada de que la/el psicóloga/o solo escucha. En algunas sesiones, puede que esto sea necesario, pero hacemos mucho más que eso. Piensa en una sesión psicológica como un debate: se ponen en la palestra ciertos problemas, y entre ambas partes se busca la mejor solución que se puede obtener.
  • No imponemos nuestras ideas o puntos de vistas. Te ofrecemos una perspectiva profesional que te ayude.
  • No te decimos lo que tienes o no que hacer. Eres una persona libre y con capacidad de decisión. Buscaremos la mejor vía para solucionar tu problema. Te animaremos a que introduzcas cambios positivos en tu vida, pero siempre con tu consentimiento, aprobación y consensuado en consulta.
  • A veces no cuentas tus problemas porque no quieres que la gente sienta pena por ti. No mostraremos lástima por ti, sino que intentamos empatizar con tus sentimientos para ayudarte a manejarlos mejor.
  • No decimos cosas raras ni usamos palabras demasiado técnicas. Siempre adaptamos el lenguaje a la persona que tenemos delante.
  • No tenemos la solución a todos los problemas. A veces tenemos que ayudar a aceptar y “encajar” una pérdida o derrota.

Estas funciones, basadas en la profesionalidad y formación de las/os profesionales de la psicología, solo pueden ser ejecutadas por estas/os. Desahogar con un amigo no es psicología. Hablar con tu médica no es psicología. Llorar junto a tu pareja no es psicología… Si algo te preocupa o no puedes controlar, busca a alguien que se haya formado en esta disciplina. Asegúrate de que cuente con las acreditaciones necesarias para el puesto de trabajo que desempeña… y DÉJATE AYUDAR.

“Todas las personas hablan de la mente sin titubear, pero se quedan perplejas cuando les pide que la definan”

(B. F. Skinner)

 

Vanesa Pernas Martínez

Psicóloga sanitaria

Psicóloga de los Servicios Municipales de Igualdad del Ayuntamiento de Mieres (Asturias)

Colaboradora del Centro de Psicología Calma al Mar (Valencia)

Comparte en: Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.