¿Tu relación de pareja se basa en el amor sano o en la dependencia emocional?

¿Has oido alguna vez frases como “sin esa persona, no soy nada”, “no puede vivir sin ti” o “le necesito para ser feliz”? 

Estas frases pueden parecer que vienen desde el amor, pero la realidad es que surgen desde una dependencia emocional. Entender la diferencia entre estas dos cosas es clave para construir vínculos seguros, equilibrados y sanos. 

Qué es la dependencia emocional en pareja

Es una dinámica de relación caracterizada por el desequilibrio entre los miembros donde uno o ambos necesitan excesivamente al otro para sentirse válidos y seguros, llegando a priorizar las necesidades del otro por encima de las suyas propias. Está presente el miedo al abandono, la baja autoestima, la ansiedad, la obsesión por el control de la otra persona y comportamientos adictivos.  

Todos tenemos necesidades de afecto básicas, pero cuando las conductas que empleamos para satisfacer esas necesidades son patológicas y desproporcionadas, estamos hablando de dependencia emocional.

Qué es el amor sano

Podemos definir el amor sano como aquel que surge de un vínculo afectivo basado en el respeto mutuo, la confianza en el otro y el equilibrio entre los miembros de la relación. Esto quiere decir que los miembros de la relación se sienten seguros para ser auténticos, expresarse sin miedo a ser juzgados y crecer en pareja y de forma individual. La comunicación es abierta, sincera y empática, desde el respeto y el apoyo. 

Por qué se confunden

En nuestra cultura se fomenta la dependencia como un ideal romántico a través de películas, canciones y libros, romantizando ideas como el sufrimiento por el otro, la entrega absoluta y que “amar es necesitar, si no me necesita no me amará”.

Además, crecer con un estilo de apego ansioso fomenta esta vinculación dependiente ya que hemos aprendido a vincularnos desde la inseguridad del vínculo, el miedo al abandono y la necesidad constante de validación. En estos casos, no sabes vincularnos de otra forma y por ello pensamos que estas conductas vienen desde el amor.

La persona dependiente puede no tener claro quién es fuera de la relación. Por ello, cree que su felicidad depende de la pareja y teme perderla, ya que eso significaría perder su identidad. Acaba confundiendo amor con identidad.

Amando desde un lugar sano

Pasos clave para superar la dependencia emocional y llegar a conseguir un amor sano:

  1. Aumenta tu autoconocimiento y autoestima: conócete (miedos, necesidades, felicidad fuera de la pareja), quiérete (valórate por ti mismo, no la aprobación exterior) y disfruta de tu propia soledad. 
  2. Conecta con tu identidad individual: consigue hobbies, amistades y metas personales fuera de la relación. Toma decisiones por tu cuenta en base a lo que tú quieras.
  3. Aprende a poner límites: comunica tus necesidades y aprende a decir no cuando sobrepasan tus límites, tomando las acciones necesarias como consecuencia.
  4. Regulación emocional: aprende a identificar y validar tus propias emociones, sin depender de tu pareja para que lo haga por ti.
  5. Revisar tus creencias: identifica aquellas creencias que han sido aprendidas desde la cultura que pueden estar influyendo en tu concepto del amor, como por ejemplo la idea de que “el amor todo lo puede” o “si es amor de verdad, nunca acabará”.

Amar no es depender, ni sufrir, ni perderse en la relación. El amor sano acompaña, elige, enriquece. Aprender a diferenciar entre dependencia emocional y amor es un paso esencial para construir relaciones más conscientes y cuidadosas.

 

Tamara Navarro Soriano.

Psicóloga colaboradora del Centro de Psicología Calma Al Mar.

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